
Los hábitos se practican en casa. Son importantes tanto los hábitos de conducta (la obediencia, la atención, la limpieza) como los académicos (la lectura, el estudio). Los hábitos de conducta hacen posible la práctica de los hábitos académicos, y son la base de la educación que empieza en la casa.
Entonces, ¡a practicar! Es importante establecer rutinas y reglas en casa que definen lo que se espera de los niños, y lo que ellos pueden esperar de nosotros. Por ejemplo, si yo espero que mi hijo me atienda cuando le estoy hablando es importante hablar claro y no permitir que me interrumpa. Así mismo, no puedo exigir esta conducta de él si yo siempre lo interrumpo, o no le pongo atención cuando me habla.
Para formar hábitos de estudio, es necesario que todos los días apartemos un pequeño tiempo para estudiar en casa, en un lugar adecuado. Los niños necesitan poder contar con una estructura que les ayude a repetir estrategias que les sirven para afirmar lo que están aprendiendo.
Para formar un hábito, no basta con hacer las cosas dos o tres veces. Nosotros como padres tenemos que proveer un ambiente en casa donde las cosas se hacen diario hasta que se vuelvan automáticas. En esta forma, los hábitos se convierten en una herramienta disciplinada para aprender y trabajar con éxito.
Por medio de las expectativas claras y la repetición, los papás podemos ayudar a nuestros hijos a formar buenos hábitos.
Vean este link para reforzar los hábitos de estudio.
Photo © Dr. Tara Hickman
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