
Durante la última semana de enero se festejó "No Name Calling Week" (la semana de no poner apodos) en escuelas en muchas partes de los Estados Unidos.
Este proyecto anual empezó en 2004, inspirado en el libro The Misfits, una historia ficticia del autor James Howe sobre la experiencia de cuatro amigas que trataron de eliminar el abuso verbal en su escuela.
La costumbre de poner apodos y recurrir a insultos verbales para controlar a los miembros más débiles de una comunidad escolar causa mucho sufrimiento y puede echar a perder el ambiente para todos. Hoy mismo en muchas escuelas existen programas permanentes de vigilancia en contra de este tipo de bullying.
¿Cómo puedes ayudar en casa para evitar que tu hijo sea víctima del abuso verbal?
Mantén una comunicación abierta con él, a veces aprendiendo a escuchar lo que NO dice. Si tú pones atención, podrás reconocer cuando se siente inseguro o miedoso. Lograr que él externe lo que le está pasando te dará la oportunidad de intervenir para fortalecerlo y buscar la ayuda de las autoridades escolares.
No minimices el efecto de un apodo: usadas deliberadamente, las palabras crean una imagen que se identifica con la persona para toda la vida.
Desde la casa, enseña a tus hijos a no poner apodos a los demás, y a no permitir que otros les digan cosas que no les gustan.
Image © Rewat Wannasuk | Dreamstime.com

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