Halloween es una celebración divertida, donde todos disfrutan el disfraz, piden dulces, y juegan a ser alguien diferente.
Sin embargo, algunos disfraces, adornos, películas y cuentos de terror no son para niños y no debes forzar a tus hijos a participar en actividades que les provoquen miedo.
Si hay niños pequeños en casa (y uno que otro grande muy sensible), evita los disfraces sangrientos y espueluznantes. Para ellos no es divertido ni sano jugar a las "fantasías" macabras. Pueden optar por los trajes de pirata, princesa, hada, etc. que son disfraces divertidos pero no asustan.
Si sacas a tus hijos a pedir Halloween, también asegúrate que sigan las reglas de vialidad al cruzar las calles, y que no se vayan solos por su lado sin ningún adulto.
Disfruta el festejo con comidas y juegos tradicionales, y haz de Halloween una tradición familiar que tus hijos recordarán como un evento único que gozaron mucho en compañía de todos sus parientes.
Foto © Jackson Gee | Dreamstime.com
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