Si tú quieres que tu hijo sea aceptado por los demás, enséñale a ser tolerante. Es difícil que una persona difícil se acomode facilmente en un grupo.
Y no hay nadie más difícil que el indivíduo que no puede encontrar ningún valor positivo en sus semejantes. Enseña a tu hijo a buscar lo bueno, y a esperar lo mejor de los demás. Ayúdale a practicar el ejercicio de ver con ojos buenos a otros miembros de su salón de clase o su equipo de futbol.
En vez de preguntarle "¿Cómo te fue? ¿Qué te hicieron?" cuéntale algo bueno que te pasó a tí. Comparte con él lo mucho que aprecias la aportación de tus compañeros de trabajo, y cuánto estimas a tus amigos.
El niño aprende lo que oye, y hay que rodearlo de buenos comentarios para endulzarle los oídos. Si no, es probable que no adquiera la capacidad de distinguir la armonía que existe entre todas las notas disonantes.
Por otro lado, la persona que tiene la paciencia de aceptar a otros los libera de fingir, y siempre será bien recibido.
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Comentarios
Muy interesante.