En esta época cuando importan tanto los resultados de todo, busca la oportunidad de enseñar a tus hijos a disfrutar el camino también. Juega con ellos y aprovecha cada momento de convivencia.
Acabo de acompañar a mis cuatro nietos, mi hija y mi yerno en una travesía por coche desde Boston hasta Washington, D.C., y la niña de tres años repetía mucho la pregunta famosa, "Papi, ¿ya llegamos? ¿Cuánto falta?"
Con infinita paciencia, el papá le decía, "Al ratito, nena. Ahí vamos." Por fin le dijo algo muy importante. "Disfruta el camino, mi reina. Mira qué bonito campo. Chécate todos los tipos de coches que pasan. Aquí estamos todos juntos. Goza el camino."
¡Qué gran verdad! Muchas veces por estar tan enfocados sobre lo que viene, dejamos de apreciar el presente, y desperdiciamos el camino.
En las palabras del gran poeta español Antonio Machado, "Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar."
¡Disfruta el camino, que no se repetirá la oportunidad!
Foto © Andres Rodriguez | Dreamstime.com
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