Ya empieza a hacer calor, y la familia está en camino a la playa para pasar unos días asoleados cerca del mar. Para divertirse bien y aprovechar al máximo la convivencia, aquí hay unos tips.
- Prepara bien las maletas.
Asegúrate de llevar ropa adecuada para estar frescos pero protegidos del sol.
Para cada uno de tus hijos lleva por lo menos dos trajes de baño, para que puedan cambiarse y estar secos después de chapotear, y así evitar el incómodo y frío traje húmedo.
Checa que todos traigan zapatos o sandalias adecuadas para andar en la arena. Deben usar tenis, aquasocks o sandalias con correa en el talón para que puedan andar sin tropezarse.
A pesar de que los hoteles muchas veces presten toallas para la playa, lleva unas grandes propias para poder extenderlas y dar un buen espacio donde los niños se puedan sentar.
Si van a llevar juguetes para la arena, que sean ligeros y de tamaño mediano. Unas cubetas y palas o cucharones son suficientes para entretener a los niños un buen rato. Evita los juguetes caros por si se rompan o se pierdan.
- No olvides el bloqueador.
No hay nada que corta tan rápido la diversión playera como un caso de insolación. Insiste en la rutina de aplicar bloqueador antes de cualquier otra actividad.
También lleva gorras o sombreros para proteger la cabeza, y asegúrate que tus hijos se los pongan durante las horas más intensivas de sol.
Unos lentes para el sol son divertidos e imprescindibles para todos.
- Checa el equipo.
Antes de salir de casa, asegúrate que todos los flotadores, balones e inflables funcionen y no tengan hoyos. Es buena idea empacar estos objetos juntos en una bolsa grande para poderla cargar cuando lleguen a la playa.
También es útil llevar una carriola o algo con ruedas para poder transportar todo sin cargarlo. Si vas a llevar comida o agua, una hielera con ruedas es excelente opción.
- Aguas con el agua.
Acuérdate que tus hijos necesitan hidratarse regularmente, y tienes que pensar cómo asegurar que estén tomando suficientes líquidos.
Agua simple es la mejor opción: puedes llevar los termos que usen en la escuela, y transportar el agua en un recipiente cerrado dentro de la hielera.
Si van a comprar líquidos en la playa, trata de evitar los refrescos y las bebidas muy azucaradas, ya que no quitan la sed como el agua simple.
- Planea la comida.
No puedes llevar a los niños a la playa a gastar energía sin llevar algo de refrigerio. Puedes llevar el equipo para picnic, e ir al súper a comprar cosas prácticas que no necesitan recipientes ni cubiertos, como pizza o pollo frito. Los sándwiches también son una buena opción, siempre y cuando los prepares antes.
Incluye verduras crudas picadas, como tiras de zanahoria, pepino y jícama. No olvides el limón, la sal y el chile si les gusta a tus hijos. Estos alimentos proporcionan vitaminas y son una buena fuente de hidratación.
- Supervisa, supervisa, supervisa.
Para asegurar la integridad física de tus hijos,cerca del mar o en la alberca, no les quites el ojo de encima. Aunque ya hayan tenido clases de natación, de repente pueden tener algún problema en el agua y necesitar ayuda. Los accidentes pasan en segundos.
Por lo mismo, si es posible, busca un lugar donde hay salvavidas certificados quienes se responsabilizan de vigilar a los nadadores. Sin embargo, no confíes completamente y mantente alerta y al pendiente de tus hijos en todo momento.
Enséñales a cuidarse entre sí, vigilando y siempre estando conscientes de la ubicación de los hermanos.
Es útil que tengan el traje de baño de colores vivos para poderlos distinguir entre la multitud mientras que anden en el agua.
- Limita el tiempo.
No es sano exagerar el tiempo de exponerse al sol y al agua. Tal vez vayan a la playa por un par de horas en la mañana y regresen en la tarde después de un intermedio. Pueden tomar un descanso para comer y descansar en el hotel, o para ir a las tiendas con aire acondicionado.
Al final de la jornada, todos a bañarse, a cenar y a ir temprano a la cama para estar de buen humor el día siguiente. Para los niños es muy divertido estar todo el día en la playa, pero también les agota.
- Reserva un tiempo para ti.
Si tus hijos ya se durmieron y tienes con quién dejarlos, vete a cenar y a bailar con tu pareja. Tú también necesitas relajarte y disfrutar el ambiente playero.
Si tú te diviertes, la experiencia será más divertida y memorable para tus hijos.


