Para entretener a tus hijos en el verano, ¿por qué no organizar unos juegos olímpicos en chico en tu jardín?
Puedes involucrar a tus hijos para invitar a los vecinos a participar.
- Escojan los deportes o actividades.
Aquí hay algunas sugerencias:
- Juegos de pelota. En parejas, pasar la pelota con el pie hasta la meta. El que llegue primero, gana el heat. Luego pueden competir los ganadores para sacar al primero, segundo y tercer lugar.
Competencias de lanzamiento de pelota, de botar la pelota (quién pueda botarla más veces sin equivocarse gana), de pegarle al blanco con una pelota, etc.
- Carreras. Marquen una pista alrededor del jardín con la meta claramente señalada.
Si lo quieren hacer más interesante, pueden ser carreras de relevos, o de obstáculos. Pongan una llanta vieja, y con los muebles del jardín diseñen una pista donde los participantes tengan que pasar en medio de la llanta, y abajo y arriba de algunos obstáculos, como una pista comando.
- Salto. ¿Quién puede brincar más alto? Pongan marcas en un poste o sobre el tronco de un árbol en el jardín, para ver quién puede alcanzarlas.
Para el salto largo, aparten un lugar en el jardín con una marca donde se paren los participantes. Luego marquen hasta donde lleguen con su salto, contando el mejor de tres intentos.
- Pesas. Reciclando botellas de plástico de diferentes tamaños de refresco, las pueden llenar de agua y usarlas como pesas.
- Equilibrio. Tracen una línea sobre el piso para que los participantes lo tengan que seguir sin salir de la raya. Pueden complicar la competencia pidiendo que sigan la pista saltando sobre un solo pie, o pueden poner una barra de equilibrio a unos pocos centímetros del suelo para que el reto sea mayor.
- Lanzamiento de Frisbee. ¿Quién puede lanzar el Frisbee más lejos? Donde pega en el suelo es la marca oficial.
- Juegos de pelota. En parejas, pasar la pelota con el pie hasta la meta. El que llegue primero, gana el heat. Luego pueden competir los ganadores para sacar al primero, segundo y tercer lugar.
- Publiquen la convocatoria.
Invita a tus hijos que diseñen unos letreros invitando a los vecinos y amigos a participar. El letrero debe incluir el lugar, la fecha, la hora y tal vez el nombre de los eventos.
Se puede mandar por mail, postear en Facebook e imprimir para colgar en lugares llamativos por el barrio.
- Preparen los materiales olímpicos.
Invita a tus hijos y a sus amigos a hacer banderas y medallas. Es muy importante que todos los participantes se lleven algo; por lo tanto deben hacer algún “recuerdito” del evento para dar a cada atleta.
Si van a ver carreras de relevos, hagan las estafetas y adórnenlas con serpentinas de papel crepe.
- Adornen el jardín.
Pongan banderas, serpentinas y sillas para los jueces, junto a una pequeña mesa con las medallas y los recuerditos.
Pueden usar adornos británicos para seguir la trayectoria olímpica del verano de 2012.
- Organicen una ceremonia de inauguración.
Pueden hacer una antorcha olímpica y pedir que uno de tus hijos corra por la banqueta, portándola con gallardía. Al entrar al jardín, reciban la antorcha con porras, música y banderas.
- Abran los juegos.
Ya que haya entrado la antorcha y todos estén listos para empezar, tú o uno de tus hijos debe pronunciar las palabras oficiales para empezar los eventos: “Hoy, declaramos abiertos los juegos del XXX Olympiad en este jardín. ¡Que todos los participantes hagan su mejor esfuerzo!”
- Jueguen.
Tú y otros papás pueden fungir como jueces. Funciona bien mandar a los niños a participar en cada evento por estaciones. La idea es que todos participen en todo. Pueden cambiar de actividad usando un silbatazo cada 5 o 10 minutos.
- Repartan las medallas y los recuerdos.
Pueden poner una pequeña plataforma para los medallistas. Acuérdense que es más importante participar que ganar, y asegúrate que todos se sientan campeones.
- Terminen con una celebración.
Traigan helado, paletas o algún refrigerio frío para que todos compartan la fiesta. Pongan música e invita a todos a bailar, a cantar y a pasarlo bien. Al final, distribuye las banderas para que los invitados se las lleven, hondeándolas con alegría.
Que tu miniolimpiada, como la olimpiada mundial, sea un festejo de competencia sana, celebrando el gusto de hacer deporte y convivir con los vecinos en paz.


