Para involucrar a tus hijos en el espíritu generoso de la temporada navideña, ayúdales a encontrar regalos que ellos pueden dar a otros miembros de la familia o amigos.
Estos regalos deben representar un esfuerzo de parte de ellos por agradar y hacer feliz a alguien más.
Aquí hay algunas sugerencias:
- Vales por servicios.
Tus hijos pueden regalar su tiempo y esfuerzo ayudando a alguien en la casa a hacer algún trabajo.
¿No le encantaría a papá recibir un vale por el lavado del coche, que él podrá cobrar cuando quiere? ¿Y qué tal si dan a mamá un vale por el desayuno en la cama, para un sábado o domingo para que no se levante temprano?
Tú puedes ayudar a tu hijo a pensar que sus acciones generosas se cotizan mucho más altas que los objetos materiales.
Además, puede ser divertido diseñar el vale con detalles navideños.
- Fotos.
Para un regalo único y personalizado, ayúdales a tus hijos a escoger y a juntar fotos familiares para diseñar un calendario o un collage. Dependiendo a quién vaya dirigido el regalo, los niños pueden escoger fotos significativas.
Por ejemplo, los abuelos se pondrán felices con fotos consecutivas que demuestren el crecimiento de sus nietos.
Este tipo de regalo es irrepetible y muy apreciado, sobre todo cuando representa un esfuerzo de los niños.
- Una invitación.
El tiempo de tus hijos es valioso y apreciado. Si de buena gana ofrecen regalar una tarde para ir con la abuela a un concierto de música clásica, o a ver el futbol con el tío, están aportando algo muy personal.
El proceso de escoger la actividad que más le vaya a gustar a la otra persona es un ejercicio en conocer a los demás y enfocarse en la felicidad ajena.
Ayuda a tus hijos a diseñar una invitación original para ponerla bajo el árbol en un sobre junto con unos boletos (diseñados por ellos, claro) que se puedan cobrar en una fecha futura.
- Música.
Para hacer este regalo, hace falta conocer bien al destinatario y saber cuáles son sus gustos musicales. Ayuda a tus hijos a buscar en internet para encontrar la música favorita del hermano mayor y bajárselo a su Ipod o quemar un CD para tocar en el coche.
Pueden encontrar la música más adecuada para el bebé y juntar diferente canciones en un CD para tocarlas en su cuarto a la hora de dormir.
También pueden tocar o grabar su propia música y regalársela a mamá o papá como muestra de su talento y entusiasmo.
- Manualidades navideñas.
Elaborar un regalo o algún adorno para el árbol de Navidad puede ser divertido siempre y cuando tus hijos reciban el apoyo necesario de un adulto.
En el caso de hacer regalos, el resultado es importante. Entonces, ayuda a tus hijos a planear bien el proyecto, empezando con los materiales necesarios. Proporciónales un lugar adecuado para trabajar, bien ventilado y con mucha luz. Y establece las reglas para limpiar después de terminar el proyecto.
Hay muchas cosas sencillas que pueden hacer tus hijos para dar alegría en Nochebuena o la mañana de Navidad.
- Repostería.
Las tradicionales galletas de Navidad, el pan de frutas o la misma rosca de reyes pueden ser deliciosos regalos.
Y la convivencia en la cocina con los hijos, todos llenos de harina y azúcar, pellizcando la masa y escuchando música navideña junto al calor del horno, es la mayor diversión.
Preparen los delantales, los cucharones y recipientes, y no te estreses demasiado si la cocina llega a parecer zona de desastre durante el proceso: los resultados valen la pena.
Estos regalos comestibles, debidamente envueltos en papel celofán con sus respectivos moños, caen bien a todos.
- Agradecimiento.
En casa, si queremos dar la vuelta al consumismo navideño y empezar a regalar cosas que verdaderamente significan un cuidado y un esfuerzo personal, hay que cambiar el esquema.
Asegúrate que todos los miembros de la familia estén bien entrenados en expresar su aprecio por los regalos hechos en casa, y que los esfuerzos de tus hijos por dar un poco de sí mismos sean reconocidos.


