En mis recuerdos de verano de viajes familiares en coche, la comida juega un papel importante. Con seis hijos, mis papás iban bien preparados: ellos sabían que dentro del pequeño espacio del carro, no hay nada peor que niños hambrientos o sobrecargados de azúcar. De hecho, la convivencia harmoniosa que hace estos viajes inolvidables tuvo mucho que ver con la nutrición.
¿Cómo puedes asegurar que tus hijos coman sanamente cuando estén de viaje? Todo es cuestión de preparar:
1. Un plan
Junto con tus hijos, haz un itinerario. Consulta el mapa para planear cada tramo del viaje, y hagan un menú para los largos ratos en el coche. Deja que tus hijos midan el tiempo entre paradas, para que vayan planeando cómo empacar la comida.
2. El equipo
Necesitarás pequeños recipientes de plástico con tapa para guardar verduras y fruta, cereal, etc. Una hielera es imprescindible. Una jarra con tapa para agua simple es una buena idea. También caerá bien una superficie plana para armar sándwiches, por ejemplo. Puede ser la tapa de una caja de metal donde guardas un rollo de papel, un cuchillo, un salero con tapa, un abrelatas y tal vez un par de tijeras de cocina.
Si hay espacio en tu coche, una cesta para ropa será útil para guardar todos los artículos que no van en la hielera.
3. Comida que hidrata
Los niños necesitan líquidos para mantener sus cuerpos hidratados, sobre todo durante los viajes de verano. Que tus hijos ayuden a preparar y empacar en recipientes de plástico lo siguiente:
- zanahoria, pepino y jícama en trozos largos aderezados con limón
- trozos de apio con queso crema o crema de cacahuate
- rebanadas de manzana
- cerezas y uvas
Empaca estos contenedores en la hielera para que se antojen en el camino.
4. Comida que da energía
Como el coche no se presta para descargar energía, hay que limitar la cantidad de azucar que coman tus hijos. Además de acelerar el ambiente, demasiado azúcar provoca frecuentes visitas al baño. Sin embargo, tus hijos necesitan una cantidad moderada de carbohidratos para mantener el buen humor y el aguante. Junto con ellos, prepara:
- nueces, coco, arándanos secos, pasitas y cacahuates en recipiente de plástico
- cereal como cheerios o chex en recipiente de plástico
- barras de granola
- galletas de avena (no se rompen tan facilmente)
5. Comida que entretiene
Lleva pequeños dulces (M and Ms, por ejemplo) como premios para los juegos de carretera. Por ejemplo, ofrece un M and M por cada placa que tus hijos identifiquen de un estado que tú escojas, o tres M and Ms por una placa cuyos números sumen diez. Con la ayuda de tus hijos, asignen un valor diferente a cada color de dulce para no exceder en la cantidad de azúcar.
6. Cuidado especial con la comida perecedera
Si van a estar en el coche por más de 30 minutos, la comida perecedera como jamón o pavo, huevos, queso o ensaladas con mayonesa necesita guardarse en una hielera con hielos o empaques congelados.
También se recomienda empacar la comida perecedera directamente de refrigerador a hielera. Un hielera llena mantiene su temperatura más tiempo que una vacía.
Es importante mantener la hielera cerrada; por lo tanto es recomendable guardar los refrescos más populares en otra hielera aparte, para que no se abra con tanta frecuencia la que tiene las cosas más delicadas.
También asegúrate que la hielera tenga un lugar fijo adentro del coche con aire acondicionado. Nunca la guardes en la cajuela.
7. Nutrición que alimenta la unión familiar
El proceso de un viaje en coche debe involucrar a todos los miembros de la familia. Entre más se involucran tus hijos en la preparación de la comida, pensando en refrigerios que les gustan a los demás y tratando de aplicar las reglas del plato de buen comer, con más entusiasmo participarán en la convivencia familiar.
Que dejen los iPods en casa y disfruten de la compañía de la familia, contando cuentos, cantando, jugando retos y ayudando a mantener limpio el coche, todo eso, claro, después de haberse alimentado sanamente por el camino.








