En tu casa, ¿quién manda? Tal vez piensas que es anticuado identificar a la persona en control. No hay que ser autoritario.
Sin embargo, te sorprenderá saber que tu hijo necesita la definición de autoridad para su propia seguridad. ¿Cómo vas en la línea del mando? Eres muy controlador, o muy “light”?
- Cuando hay una decisión que tomar sobre una actividad que involucra a toda la familia:
a) Tú decides cuándo, dónde y con quién.
b) Pides la opinión de todos, y se decide por votación.
c) Tu hijo decide.
- Estás hablando por teléfono. Tu hijo te deja saber que necesita hablar contigo.
a) Lo ignoras y sigues hablando.
b) Le dices con una señal que te espere y que ahorita lo atiendes.
c) Cuelgas el teléfono de inmediato y escuchas a tu hijo.
- En una fiesta familiar, te vienen a decir que tu hijo ha pegado a un niño más pequeño.
a) Lo agarras del brazo y le gritas que estás avergonzado de él.
b) Lo sacas afuera y le preguntas “¿Qué pasó?”
c) Lo defiendes, diciendo que probablemente el otro niño le pegó primero.
- Es tu aniversario y tienes planeado salir con tu pareja a cenar. Está todo listo cuando tu hijo empieza a llorar, diciendo que tiene miedo de quedarse con la niñera.
a) Das la vuelta y te vas, diciendo a la niñera que ni modo, ya pronto dejará de llorar.
b) Le explicas a tu hijo que es tu tiempo, y que en otra ocasión tendrá su tiempo contigo. Das la vuelta y te vas.
c) Cancelas la cita. No puedes causar este sufrimiento a tu hijo.
- Vas a recoger a tu hijo de la escuela, y lo encuentras en llanto, quejándose de que la maestra lo trata mal.
a) Le dices que algo ha de haber hecho, y que no vaya a haber algún problema porque tú lo castigarás.
b) Después de hablar con tu hijo sacas una cita con la maestra para aclarar el problema.
c) Te pones furiosa y prometes defender a tu hijo reportando a la maestra con sus superiores.
En todas estas situaciones, hay tres formas de ver al niño. Puedes pensar que es demasiado pequeño para tener opiniones y que debe respetar a sus mayores ante todo (opciones “a”). Esta actitud tal vez representa el punto de vista de generaciones anteriores al educar a sus hijos. Impones una disciplina autoritaria.
La postura de en medio (opciones “b”) es la más complicada. Tal vez pienses que tu hijo tenga ciertos derechos, de opinar, de ser escuchado, de equivocarse. Pero no le das la razón sin tomar en cuenta el contexto, y sabes que otros también tienen derechos. Tratas de implementar una disciplina reflexiva, donde tu hijo piense y aprenda a tomar decisiones.
Si tú te identificas con las opciones “c”, puedes pensar que hay una relación muy especial entre tu hijo y tú, y estar dispuesta a sacrificar absolutamente todo para que tu niño sea feliz. Sin embargo, definitivamente él está en control.
Es necesario que te pongas a pensar en tu papel como adulto en la educación de tu hijo. Llevar el control de las decisiones de la familia es una carga muy pesada para un niño. Es una responsabilidad mucho más allá de las habilidades de su edad, y al final, no llegará a hacerlo feliz.
Él es un niño, quien sí piensa y tiene opiniones pero no está listo para tener el control de una familia.
Entonces, ¿quién manda? Tú. Tienes que tomar la responsabilidad de decidir lo que mejor le convenga a tu familia. También tienes la obligación de involucrar a tu hijo. Tienes que educarlo para que tome buenas decisiones, y para que aprenda a disciplinarse y a controlarse a sí mismo.

