Primero, asegúrate que las reglas, y el espíritu de las reglas de tu familia se compartan y se entiendan entre todos.
Por ejemplo, si la regla es "no mentir nunca", entonces todos los miembros de la familia tienen la costumbre de decir la verdad. Cuando tu hijo miente, es una verdadera desviación de la conducta aceptable. Hay que enseñarle que eso no se hace.
Las consecuencias deben ser relacionadas con la falta. No tiene ningún caso quitarle a tu hijo su entrenamiento de soccer por no haber hecho la tarea de matemáticas.
No hacer la tarea es ser irresponsable e ir mal preparado a la escuela, entonces la consecuencia podría ser pasar una hora más reponiendo el trabajo y estudiando en vez de salir a jugar.
Las consecuencias se ajustan al tamaño de la falta. No es lo mismo ensuciar la ropa que faltarle el respeto a tu mamá, ya que uno puede ser por descuido y el otro es un desafío deliberado.
No apliques consecuencias drásticas por faltas pequeñas. Tampoco tomes faltas graves a la ligera. El tamaño de la consecuencia es un mensaje sobre la importancia de un cambio de conducta.

