Tu hija ya terminó el kínder, y lo ha disfrutado muchísimo. El desarrollo social y emocional es evidente, y se ve que ha tenido gratas experiencias tanto con el arte como la música. También sabe seguir reglas y esperar su turno. ¿Es todo lo que necesita para el próximo año en primaria?
Durante la edad preescolar los niños también desarrollan importantes habilidades académicas que serán la base para lo que aprenderán en la primaria.
Estas pueden variar según el país y el sistema educativo, pero las básicas son:
- Habilidades lectoras.
¿Tu hija reconoce las letras del alfabeto y sus sonidos? En kínder lo más seguro es que haya practicado los sonidos iniciales de las palabras. Tal vez identifique cada letra del alfabeto con alguna palabra clave. (M para "mono", G para "gato", etc.)
Para empezar a leer en primaria debe tener la habilidad de reconocer las letras y recordar cómo suena cada una.
En la escuela con frecuencia los niños dicen, "Mira, esta letra está en mi nombre." La maestra entonces pregunta como suena, y los niños saben porque lo relacionan con algo personal y cotidiano.
Practica en casa con juegos buscando cosas que empiecen con una letra designada. En el coche pueden jugar a buscar letras en las placas y letreros por el camino.
Si tu hija ya sabe decodificar (pronunciar palabras completas juntando el sonido de las letras), puedes retarla deletreando palabras fonéticas de tres o cuatro letras para ver si ella puede adivinar la palabra.
Comparte con ella la lectura de libros sencillos (ella una página, tú otra) para que pueda sentir la emoción de leer sin aburrirse ni perder el gusto de leer contigo.
- Habilidades de escritura.
Tu hija debe saber escribir su nombre y formar las letras del alfabeto. Esta es una habilidad mecánica que depende mucho de la práctica y el nivel de coordinación fina. En casa puede practicar en hojas rayadas de espaciado ancho.
En cuanto a la habilidad de expresión escrita,debe disfrutar el hábito de escribir etiquetas y listas, armando palabras por su sonido. Anímala a escribir letreros para su recámara, la lista para el súper, y recaditos para las visitas.
En este momento de su desarrollo es importante que tu hija escriba libremente, usando su propio conocimiento de las reglas fonéticas para formar palabras. Esta práctica de "ortografía inventada" es un paso significativo en el desarrollo de la escritura, porque tu hija está construyendo significados manipulando herramientas que ella conoce. No la corrijas, y pídele que te lea en voz alta lo que haya escrito.
- Habilidades orales.
Un niño que pasa a primaria debe poder contestar preguntas, describir su entorno y expresar una opinión sobre sus propios gustos. Tu hija debe tener la costumbre de comunicar claramente sin que nadie tenga que adivinar sus pensamientos.
En casa alrededor de la mesa familiar practiquen el arte de la conversación. Hagan hábito cotidiano de platicar en familia sobre los eventos del día.
- Habilidades matemáticas.
¿Tu hija sabe contar? ¿Reconoce los números del 1 al 100? ¿Puede continuar la secuencia de un patrón? ¿Entiende la correspondencia entre los números y las cosas?
En la vida diaria en casa practica con ella contando todo. Llévala al súper y pídele que te diga los precios en los letreros. “Tráeme tres cajas de cereal. Pon diez zanahorias en esta bolsa.”
Mándala a comprar cosas chiquitas con moralla y pide que te cuente el cambio. Tengan la costumbre de formar preguntas sobre cosas cotidianas: "Oye, si guardas 3 muñecas en el clóset, ¿cuántas quedan para poner sobre tu cama?"
Invítala a dictarte números telefónicos del directorio o un letrero. Jueguen a hacer patrones con tres elementos en una secuencia ABC. "Negro, blanco, azul. ¿Qué sigue?"
El interés y la capacidad de aprender naturalmente de su entorno es algo único que corresponde a su edad. Aprovecha, y ayúdale a divertirse en casa afianzando las habilidades que adquirió en kínder. Con unas buenas bases, el entusiasmo por aprender le abrirá las puertas de la primaria.


