Ya entrado el año escolar, tal vez tengas muy bien establecida con tu hijo la rutina para hacer la tarea. Sin embargo, puede ayudar esta lista de chequeo para que tengan en mente las cosas básicas para aprovechar este tiempo invertido en casa y ver que se rinda en la escuela.
Tu hijo trae la tarea escrita.
- Si él la copia en un cuaderno especial, o la maestra la manda a casa impresa o por mail, está bien. Es un problema en potencia si te llega el niño y te dice, “Ya me lo sé. La tarea es____.”
- La tarea es un encargo formal de la escuela hacia la casa, y debe llegar en forma escrita. Si tu hijo se está avalando de su memoria, ponte en contacto con el maestro y pide la tarea por escrito.
Tu hijo trae los materiales necesarios de la escuela.
- Todos los días tu hijo debe llegar a casa con los libros, cuadernos y materiales necesarios para cumplir con su tarea. Si la tarea viene escrita, puedes checar si trae lo necesario.
- Si siempre olvida sus cosas, que la persona quien lo recoge de la escuela le ayude a revisar la tarea escrita y checar que lleve en su mochila las cosas que necesita antes de salir de la escuela.
Tu hijo entiende la tarea.
- Al revisar su tarea escrita, tu hijo sabe exactamente lo que se espera de él. Entiende el encargo asignado, y se siente capaz de cumplir con ello. Si la tarea, que debe ser un repaso de lo visto en clase, parece ser un misterio para tu hijo, entonces puede estar pasando una de dos cosas:
- a) Tu hijo no puso atención en la clase.
- b) El maestro no explicó bien lo que quiere.
Tu hijo puede hacer la tarea solo.
- El propósito de la tarea es repasar lo que ya se vio y se trabajó en clase. Por eso, una tarea bien planteada no debe requerir la participación de los papás. (La supervisión, sí, pero el trabajo, no.)
- Si tu hijo muy seguido necesita tu ayuda para cumplir con su tarea, entonces debes investigar con el maestro qué está pasando, ya que el niño puede necesitar un apoyo extra para lograr el nivel deseado en la clase.
Tu hijo se motiva para hacer la tarea.
- Es bien sabido que la tarea no es muy popular. Sin embargo, al hacerlo tu hijo debe sentir una satisfacción personal por haber logrado cumplir con un encargo que le resultó alcanzable e interesante.
- Si tu hijo está enganchado con lo que está aprendiendo en la escuela, debe disfrutar los temas y las actividades de la tarea también. Si nunca pasa eso, entonces tal vez debes cuestionar si la tarea es una pérdida de tiempo.
- Tú puedes ayudar a motivarlo en casa demostrando interés en los temas y aplicándolos a la vida cotidiana.
- Platica con el maestro si tienes esta inquietud.
El tiempo invertido en la tarea es razonable.
- Diferentes escuelas tienen diferentes visiones sobre el tamaño apropiado de una tarea. Sin embargo, la tarea no debe ocupar todo el tiempo libre de tu hijo. Ya pasó un día completo en la escuela, y debe tener tiempo en la tarde para participar en otras actividades, o simplemente descansar.
- Si regularmente tu hijo toma un tiempo exagerado para cumplir con la tarea, checa si se debe a su pobre organización, o si de plano la tarea es excesivamente larga y compleja.
Tu hijo puede organizarse para cumplir con su tarea.
- Si tu hijo termina bien su tarea todos los días y guarda sus cosas para entregar al otro día, este reto está superado.
- La tarea es un hábito. El horario en casa y un lugar fijo acondicionado con lo necesario pueden ayudar a tu hijo a adquirir la práctica de empezar y terminar trabajos en orden y a tiempo.
- Supervisa y apoya, sobre todo cuando tu hijo empiece con las primeras tareas. No lo dejes solo demasiado pronto, hasta que veas que ya se organizó.
- Poner un tiempo límite es importante, ya que eso le motiva a aprovechar mejor el rato.
Desde la escuela hay retroalimentación sobre la tarea.
- La maestra debe retroalimentar a los alumnos sobre los trabajos que hacen en casa, demostrando la importancia de este esfuerzo.
- También debe haber un aviso cuando la tarea no fue cumplida satisfactoriamente.
- Los maestros dejan tarea para ayudar a los niños a adquirir importantes hábitos de responsabilidad, y también para darse cuenta que sus alumnos les estén entendiendo. Para un buen maestro, la tarea es una retroalimentación sobre la eficacia de su enseñanza.
- Por lo tanto, la tarea debe ser revisada y reconocida todos los días.

