Primer año es la puerta de la primaria, y a veces causa inquietud en casa. ¿Qué debes esperar, y cómo puedes preparar a tu hijo para tener éxito en esta importante transición?
1. Relájate
- Si tu hijo ha cursado el kínder, ya tiene lo necesario para primero. Por lo general, las habilidades que se esperan para entrar a la primaria tienen que ver más con el auto control que con los conocimientos académicos.
- Los niños de primero quienes ya tienen práctica en las rutinas de kínder ya saben seguir instrucciones, levantar la mano para pedir la palabra y esperar su turno.
2. Practica en casa
- Tú puedes ayudar a tu hijo siendo consciente en casa. Esfuérzate por no responder automáticamente a todos sus caprichos. Enséñale a esperar su turno, y a tener consideración por los otros miembros de la familia.
- Los niños que llegan a primaria con buenos hábitos de auto control tienen una gran ventaja, ya que vienen con la capacidad de escuchar a la maestra y seguir instrucciones.
3. Establece rutinas
- Para ayudar a tu hijo, organiza rutinas y horarios predecibles en casa. Fija tiempos para las comidas, la hora de bañarse y la hora de dormir.
- Si tu hijo está acostumbrado a medir su tiempo en estas actividades diarias, le será fácil aprender a hacer sus trabajos en clase y sus tareas a tiempo.
- Ojo: El niño de primer año no puede manejar tiempos largos. Cuando establezcas la rutina familiar, pon tiempos máximos de veinte minutos.
4. Disfruta la lectura con tu hijo
- Antes de entrar a la primaria, aunque no dominen la lectura los niños deben tener una relación muy familiar y amistosa con los libros. Acostumbra a tu hijo a disfrutar la literatura leyéndole cuentos todas las noches antes de dormir.
- Deja que tus hijos te vean leer tus propias novelas, el periódico y las revistas. La familia que está acostumbrada a vivir en un ambiente de textos da grandes ventajas a sus hijos para que tengan éxito con la lectura en la escuela.
5. La comunicación verbal es clave
- Los niños de primero tienen el reto de expresar sus propias necesidades y comunicarse con sus compañeros y la maestra sin tu intervención. En primaria se espera una comunicación verbal clara: no es normal que los niños hablen en monosílabas ni que usen voz y pronunciación de bebé.
- La plática en casa debe ser frecuente, detallada y apropiada a la edad. Como familia, acostúmbrense a compartir experiencias, opiniones y sentimientos diariamente. Esta práctica desarrolla el vocabulario e importantes habilidades emocionales y sociales.
6. Aprovecha oportunidades de aprendizaje
- La vida cotidiana ofrece momentos cuando se aplican las destrezas “escolares”. 
- En una ida al súper, tu hijo puede escribir la lista y ayudar a hacer el presupuesto. En casa, ten material para que juegue a la tiendita.
- Escriban letreros y pequeños mensajes que se pueden dejar en puntos claves de la casa.
- En el coche en tráfico se pueden buscar palabras o letras en letreros y placas.
7. Haz a tu hijo responsable de sus pertenencias
- En casa, él puede etiquetar sus útiles. Eso le ayudará a practicar la escritura de su nombre y apellido, y además lo hará consciente de lo que tiene para que lo cuide.
- Ayúdale a organizarse poniendo un lugar específico en casa donde debe guardar su mochila y sus cosas de la escuela.
8. Repasa información clave con tu hijo
- Por su propia seguridad es importante que tu hijo sepa decir cuál es su dirección y su teléfono. Repasa estos datos hasta que los pueda decir solo.
9. Comprométete
- Tu hijo todavía está chico y necesita tu intervención para asegurar que tenga los materiales adecuados para llevar a la escuela.
- Cuando estás haciendo las compras de útiles para primer año, sigue al pie de la letra las listas que proporciona la escuela.
- Es muy importante que vaya equipado con lo necesario, pero sin cosas extras que lo puedan distraer.
10. Confía en tu hijo
- No demuestres tus nervios y dudas sobre el comienzo de primaria. Tu hijo entenderá que no estás seguro que él pueda manejar este reto. Al contrario, dale seguridad repitiendo que tú conoces su capacidad y confías en su habilidad de tener éxito.
- Un papá seguro da confianza y seguridad a su hijo.

