El sueño de cada niño es tener un gatito o un perrito, alguna mascota para hacerle compañía. Como papás, tal vez no es nuestro "hit", ya que las mascotas significan olores, suciedad y la necesidad de buscar a quien los cuide cuando salgamos.
Sin embargo, tener una mascota puede ser una experiencia formativa para tu hijo. Cuidar a otro ser vivo, alimentarlo y limpiarlo, es aprender a ser responsable y sensible.
¿Cómo puedes optimizar la experiencia de tener mascota en casa?
1. Haz un plan con tu hijo.
Antes de comprar o conseguir el animal, pregunta, " ¿Cuánto va a costar? ¿En dónde va a dormir? ¿Quién le va a dar de comer y limpiarlo?"
2. Haz un pequeño acuerdo escrito.
3. Deja que tu hijo se involucre desde el principio.
Que él lo seleccione, le ponga nombre, arregle su espacio y escoja su comida. Así nace el cariño y la ilusión.
4. Identifica al animal como propiedad de tu hijo.
5. Platica con tu hijo sobre la seguridad.
Por ejemplo, no dejen objetos en el suelo que pudiera comer un cachorrito; cuiden que el bebé no antagonice al gato.




